El Mundial puede ser una herramienta para reconectarnos con el presente y dejar el piloto automático. Sin embargo, ese momento de conexión se fragmenta rápido: si mientras miramos el partido comentamos en Instagram, vemos memes, discutimos jugadas en X o respondemos WhatsApp, ya no estamos viendo el partido, estamos procesando diez cosas a la vez. La mente humana no fue diseñada para procesar simultáneamente decenas de estímulos; demasiada información simultánea no es estimulante, es una fuente de ansiedad. Cuando atendemos a múltiples estímulos a la vez, pagamos un alto costo: disminuye la capacidad de atención y de registrar lo que sentimos. Hay un fenómeno asociado a esto: FOMO (Fear of Missing Out), el miedo a perderse algo importante. Las redes nos exponen permanentemente a lo que otros ven, comentan o sienten. Durante eventos masivos como el Mundial, ese mecanismo se intensifica.

Por Ivonne Vargas Hernández Cada cuatro años, cuando ocurre un Mundial, regresa la misma pregunta: ¿cuántas horas de trabajo se pierden frente a los partidos? La consultora UKG…

ASUSTA PENSAR EN la cantidad de veces que en las �ltimas semanas me han dicho "�por qu� est�s mirando el m�vil?" y la respuesta ha sido "no s�". Cada uno...