Cambio de chipLa ola de bulos y contenido creado con IA intentando hacerse pasar por real del Mundial es un aviso de un panorama diital donde lo que importa es rellenar los ratos muertosPartido entre B�lgica y Senegal de los dieciseisavos de la Copa del MundoGetty Images via AFPActualizado Jueves,

julio

23:10Audio generado con IAASUSTA PENSAR EN la cantidad de veces que en las �ltimas semanas me han dicho "�por qu� est�s mirando el m�vil?" y la respuesta ha sido "no s�". Cada uno tiene su veneno. Para unos esa droga que nos desconecta del resto es X, para otros el bucle de v�deos cortos de TikTok e Instagram, intensificado por la ola de emociones que para muchos trae el Mundial.El contenido es, sin lugar a dudas, la droga m�s consumida de esta d�cada, especialmente ahora que los j�venes ya no beben cerveza. Llega a todas las edades y nunca hay suficiente o, mejor dicho, nunca lo hab�a. El giro de los algoritmos hacia la interacci�n y la nueva ola de apuestas de los mercados predictivos busca cambiar la manera en la que percibimos el mundo con un negocio nada honesto.Si la necesidad de recibir est�mulos es la ra�z que lleva al yonqui digital a hacer scroll infinito, provocar la suficiente atenci�n para que pulse un bot�n es lo que permite hacer dinero de ello a qui�n est� en otro lado. Y ah�, la realidad es solo una base a la que estirar hasta deformarlo en algo que pegue mucho m�s y se pueda monetizar a lo grande.La evidencia es que la realidad en la mayor�a de casos no da para tanto como parece estar dispuesto a absorber el usuario, por lo que pronto el negocio de contenido se ha llenado en expertos en crear realidades paralelas. De los aparantemente inofensivos beb�s graciosos creados por IA a los expertos en estirar con mentiras una buena historia hay un paso. As�, vivimos expuestos a cientos de cuentas infladas por el algoritmo que no paran de darnos pinceladas, sin ninguna informaci�n detr�s, de los temas que queremos leer. Ya sea el caso Zapatero o las novedades del mercado de fichajes. Personajes de medio pelo, recordados por casi nadie, pero que una y otra vez hacen negocio a base de conseguir amplificar contenidos basados en la nada y se benefician incluso cuando les desenmascaran.En este c�ctel, irrumpen nuevos actores sin control como Kalshi o Polymarket que permiten algo tan sugerente como apostar al futuro. Una mascarada que m�s bien consiste en convertir la vida en una casa de apuestas adulterada y que incentiva esta din�mica. Las mentiras pueden alterar ahora cuotas y convertirse en un negocio cada vez m�s lucrativo. Un futuro que estas mismas empresas alientan pagando a estos �creadores� por compartir sus propias publicaciones. Y mientras el resto asentimos y llenamos con ellos nuestro tiempo. �Por qu�? A�n no lo s�.