Las pantallas llegaron para quedarse y pueden formar parte de la infancia, pero nunca deberían ocupar el lugar de las experiencias que realmente construyen recuerdos, aprendizaje y bienestar para toda la vida. Aquí las pautas para que la infancia no se afecte por la dependencia a la tecnología.

A propósito de la nueva película, una reflexión sobre la subjetividad y una pregunta que sigue abierta: ¿es equivalente jugar en una pantalla que con un muñeco, una caja o…

La ONG Chicos.net realizó una investigación entre chicos de 8 y 12 años; recomendaciones para las familias