Se trata de Hernán Gil, un vigilante de 43 años, que quedó sepultado entre las ruinas que dejaron los terremotos en Catia La Mar.

Hernán Gil permanece con vida seis días después de los terremotos en Venezuela. Equipos de rescate de varios países trabajan para sacarlo.

El ciudadano mantiene comunicación con los rescatistas y está siendo hidratado.