Afirman que están “en desventaja” frente a las importaciones de vehículos de países cuyas exportaciones están sujetas a un arancel fijo del 15%

El principal punto de fricción se concentra en las demandas de EU para elevar el contenido regional en la manufactura automotriz

Considera poco probable la desaparición del tratado y estima que la industria seguirá operando bajo las tarifas impuestas por Washington