Unas 50.000 personas se podrán beneficiar de la norma, vista como una equiparación de derechos, aunque de ellas no todas solicitarán la nacionalidad.

El Congreso desbloquea la norma tras un pacto de las izquierdas justo el día en que culmina la regularización extraordinaria

La ley, pendiente de aprobación definitiva, puede beneficiar a unas 70.000 personas y sus descendientes