El Tribunal de Cuentas de Francia, que hace las funciones de autoridad fiscal independiente en el país vecino, ha calificado la situación de las cuentas públicas galas de "alarmante". Pese a que asegura que el año 2025 fue "crucial" para frenar el deterioro financiero del país, reitera que ha sido "insuficiente" para hacer que la situación fiscal de Francia vuelva a ser sostenible.