El costo de los servicios como parte del salario puede ser un buen parámetro para medir dos cosas: la evolución misma de los ingresos y en qué medida el actual cálculo de inflación es representativo de lo que pasa en los hogares argentinos. Una de las muestras más concretas es que, en el último año, el valor de esa canasta pasó de representar un 58% del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) a un 77%.