La primera ministra italiana ha pagado su juego a dos bandas entre EE UU y la UE cuando el magnate se ha hartado de su ambigüedad. En realidad, ralentiza el gasto en defensa y se distancia de una relación que le quita votos

La primera ministra italiana ha pagado su juego a dos bandas entre EE UU y la UE cuando el magnate se ha hartado de su ambigüedad. En realidad, ralentiza el gasto en defensa y se…

La primera ministra italiana paga por su proximidad con el presidente de EE UU, y marca distancias