El turismo se ha consolidado en las dos últimas décadas como uno de los principales motores económicos de Cataluña. La comunidad no solo lidera la llegada de visitantes internacionales en España, concentrando alrededor de una quinta parte del total nacional, sino que también ha experimentado una profunda transformación de su oferta turística, con una mayor diversificación de mercados, productos y destinos más allá del tradicional turismo de sol y playa.