La reciente comparecencia del gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, en el Congreso ha puesto el dedo en la llaga de un debate clave para la economía española: la desconexión entre el coste del sistema de protección por desempleo y su eficacia para ayudar a reducirlo. En un contexto de crecimiento de la economía y del número de ocupados, nuestro país tiene las cotizaciones para sufragar las prestaciones más elevadas de todos los países europeos con un sistema similar y la tasa de paro se mantiene por encima del 10%. Algo falla en el diseño del engranaje que une estos dos extremos.

Subraya que la cotización por desempleo duplica la de cualquier país europeo y el carácter indefinido del subsidio para mayores de 52 años

El gobernador del Banco de España dice que el desempleo sigue siendo un problema “estructural” pese a su retroceso