De manera unánime, la Sala Penal del alto tribunal encontró que no había certeza de que el político hubiera sobornado a votantes.

La Sala de Instrucción lo investiga por cohecho, tráfico de influencias y financiación de campaña electoral con fuente prohibida.

El congresista había sido condenado en primera instancia por corrupción al sufragante. La Sala Penal revocó la decisión.