“El arte de la guerra se ha vuelto extrañamente democrático: atacar es ridículamente barato; defenderse es impagable”.

Al país de los ayatolás no le costó ganar esta guerra: solo tuvo que amenazar el interés propio de un aspirante a tirano. Librar una guerra de agresión no declarada e ilegal y…

“El arte de la guerra se ha vuelto extrañamente democrático: atacar es ridículamente barato; defenderse es impagable”.