Las economías del sur de Europa se han convertido en la gran sorpresa (para bien) de la zona euro en los últimos años. El crecimiento económico de los países mediterráneos ha superado con creces al de los países del centro y norte del Viejo Continente, lo que ha permitido que se reduzca levemente la brecha de renta per cápita norte-sur. Estas economías no solo han liderado el crecimiento de la actividad económica, sino que además han sido las 'culpables' de buena parte de la creación de empleo en toda Europa. En unos pocos años todo parece haber cambiado en la economía de Europa... sin embargo, cuando se escarba en los datos la cruda realidad muestra que, por desgracia, para el sur todo está casi igual que hace 20 años.