Los contratos fijos discontinuos han estado en el foco de la polémica desde la entrada en vigor de la reforma laboral por sus peculiares características. Se trata de indefinidos pero marcados por unas condiciones de "intermitencia" y "estacionalidad" propias de los eventuales. Lo que se traduce en periodos de inactividad en los que el contrato sigue vigente pero el trabajador no percibe salario ni cotiza. El Ministerio de Trabajo siempre ha restado importancia al peso de esta modalidad recordando que apenas suponen un 5% del empleo, poco más del doble que antes del cambio legal. Sin embargo, la propia ministra y vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha dejado claro en muchas ocasiones sus sospechas de que su uso encierra muchos casos de fraude.

La temporalidad ha sido durante d�cadas la puerta pr�cticamente obligatoria por la que los j�venes espa�oles entraban al mercado de trabajo, lo que lastraba en buena medida su...

Los contratos fijos discontinuos han estado en el foco de la polémica desde la entrada en vigor de la reforma laboral por sus peculiares características. Se trata de indefinidos…