En dos décadas y media, la población de Cataluña ha crecido en dos millones de personas, con todos los retos administrativos y económicos que de ello se derivan. No se trata de un tema menor, se trata de un incremento sostenido en el tiempo que solo ha encontrado dos frenos que han estancado este crecimiento temporalmente durante los años posteriores a la crisis de 2008 y la pandemia de 2020.