Ocurre tres días después de la proclamación del estado de excepción impuesto por el gobierno de Rodrigo Paz.Desde comienzos de mayo, sindicatos, grupos indígenas y cultivadores de coca multiplicaban las manifestaciones y los bloqueos de carreteras para exigir la renuncia de Paz, en un contexto de crisis económica.

El desbloqueo de rutas se realizó de forma pacífica: los movilizados se replegaron ante el ingreso de las fuerzas de seguridad y dejaron la ruta con escombros y piedras

El presidente Rodrigo Paz declaró un estado de excepción en Bolivia, tras más de 50 días de protestas.