En cualquier país el cambio habría pasado desapercibido, pero no en Brasil, donde los colores del equipo nacional son motivo de una profunda disputa política.

Era roja y pasó a verde, a partir de un pedido de la Confederación Brasileña de Fútbol

En cualquier país el cambio habría pasado desapercibido, pero no en Brasil, donde los colores del equipo nacional son motivo de una profunda disputa política.