Una investigación de 25 años de seguimiento revela que sustituir los zumos por agua o piezas completas de fruta reduce drásticamente el riesgo cardiovascular

El consumo de bebidas azucaradas y zumos de frutas durante la infancia y adolescencia está fuertemente vinculado con un mayor riesgo de hipertensión.

Reemplazarlas por agua, leche o piezas de fruta reduce las probabilidades de desarrollar problemas cardiovasculares, explica un estudio.