La nueva normativa de la FIFA tuvo su primer gran episodio en el torneo y dejó a Paraguay con diez jugadores en un partido marcado por una expulsión tan inusual como histórica.

El jugador de la Albirroja recibió la cartulina roja por taparse el rostro al momento de increpar un rival.

La regla establece que un futbolista puede ser expulsado de manera directa si se cubre la boca para ocultar insultos