Lo que ha sucedido en el parque temático de Toledo no es una excepción: muchos otros casos han salido a la luz por su crueldad, y son solo la punta del iceberg de la situación que viven los animales utilizados como entretenimiento. Sin embargo, dejar atrás esta discriminación es más sencillo de lo que parece: si valoramos nuestras decisiones de forma crítica y dejamos de ver aceptable utilizar a los animales, se abrirán muchas otras opciones libres de crueldad