El oficial en retiro aceptó su responsabilidad en 31 asesinatos y desapariciones forzadas presentados falsamente como bajas en combate en Casanare y Boyacá.

Los exintegrantes del Ejército que aceptaron su responsabilidad en estos crímenes ahora esperarán una sanción propia.

Se trata de un coronel, 11 tenientes coroneles, un teniente, tres capitanes, dos mayores, seis suboficiales y cinco soldados profesionales retirados.