Somos un país medio dormido por cenar a las once de la noche y alargar el 'prime time' hasta que se pasa el empacho, pero ver un partido del Mundial de madrugada ya es demasiado

El Mundial y el regreso a la infancia

Somos un país medio dormido por cenar a las once de la noche y alargar el 'prime time' hasta que se pasa el empacho, pero ver un partido del Mundial de madrugada ya es demasiado