Uno de los principales es la búsqueda e identificación de personas desaparecidas mediante intervenciones en cementerios del Huila y Caquetá.

Los exintegrantes del Ejército que aceptaron su responsabilidad en estos crímenes ahora esperarán una sanción propia.

Se trata de un coronel, 11 tenientes coroneles, un teniente, tres capitanes, dos mayores, seis suboficiales y cinco soldados profesionales retirados.

Uno de los principales es la búsqueda e identificación de personas desaparecidas mediante intervenciones en cementerios del Huila y Caquetá.

En las sesiones, que se han extendido por un año, varios integrantes de la Fuerza Pública han entregado información para lograr la ubicación.

Los hechos que investiga la JEP ocurrieron entre 1996 y 2007 en la Sierra Nevada de Santa Marta y en la Serranía del Perijá.

El oficial en retiro aceptó su responsabilidad en 31 asesinatos y desapariciones forzadas presentados falsamente como bajas en combate en Casanare y Boyacá.

Es la primera sanción alternativa de la JEP a un oficial del Ejército, tras admitir tardíamente su responsabilidad en los hechos.