Uno de los principales es la búsqueda e identificación de personas desaparecidas mediante intervenciones en cementerios del Huila y Caquetá.

Los exintegrantes del Ejército que aceptaron su responsabilidad en estos crímenes ahora esperarán una sanción propia.

Se trata de un coronel, 11 tenientes coroneles, un teniente, tres capitanes, dos mayores, seis suboficiales y cinco soldados profesionales retirados.