Hace cuatro años que la Fiscalía de Guerrero tenía al hijo de Socorro Gil, pero no había hecho las pruebas para entregárselo
A Jhonatan Romero se lo llevó una patrulla policial en Acapulco en 2018. A la desaparición forzada le ha seguido una cadena de negligencias, que van desde la eliminación de evidencias hasta la falta de cotejo de sus restos forenses