Tras la muerte de “Niño Guerrero”, el FBI y la Policía buscan a “Johan Petrica” y “Giovanny”, herederos del poder en el Tren de Aragua.

El líder de la temida banda criminal creó un imperio desde prisión.

El “Niño Guerrero” ejercía un liderazgo vertical; su muerte también afecta a las guerrillas colombianas