Está claro que no necesitamos un presidente que se concentre en atizar el fuego entre los colombianos, y que ignore la complejidad del momento.

Está claro que no necesitamos un presidente que se concentre en atizar el fuego entre los colombianos, y que ignore la complejidad del momento.

Mis expectativas son sencillas: un estadista. Un estadista que convoca a la unión y contribuye a la serenidad colectiva.