Los trabajadores están blindados por la normativa laboral ante diferentes situaciones que pueden vulnerar sus derechos. Uno de los más fundamentales es el de cobrar su salario, dado que es la verdadera razón, junto a la cotización, por la que ofrecen su fuerza de trabajo a las empresas. Por eso, si existen incumplimientos en ese punto se permite a los empleados incluso rescindir el contrato con derecho a indemnizaciones.