Muchos niños, acostumbrados a agendas repletas de juegos, pantallas y actividades dirigidas durante el curso, sienten el vacío del tiempo libre

La psicóloga explica una situación muy común que suele darse en los hogares y de la que se pueden sacar lecturas interesantes

Muchos niños, acostumbrados a agendas repletas de juegos, pantallas y actividades dirigidas durante el curso, sienten el vacío del tiempo libre