El jefe de Gabinete declaró ganancias no impositivas entre 2014 y 2018 atribuidas a operaciones con bitcoin, una jugada que, según especialistas, podría blindarlo frente a una eventual acusación penal durante su gestión pública. La estrategia tiene un costo: deberá afrontar el pago de Bienes Personales y sus multas, cercano al 14% de los 500.000 dólares declarados. Resignando esa porción, Adorni evitaría el delito más grave, que prevé prisión de hasta seis años e inhabilitación perpetua, siempre que la Justicia avale el origen de esos fondos previo a su llegada a la función pública. Para zafar, la Justicia tiene que creerle.

El jefe de Gabinete reconoció que no informó parte de sus ahorros en las declaraciones juradas presentadas ante la Oficina Anticorrupción. La admisión contrasta con afirmaciones…

El jefe de Gabinete intentó justificar su crecimiento patrimonial por una operación con bitcoins y se escudó en supuestos errores en declaraciones juradas. No pudo aclarar por qué…