Antes de disputar un solo minuto, varias selecciones, árbitros y delegaciones ya enfrentaron interrogatorios, restricciones de ingreso y controles extraordinarios en un Estados Unidos marcado por tensiones y debates sobre inmigración

Otros factores, más allá de la controversia por la política migratoria de la Casa Blanca, captaron la atención de los hinchas

La FIFA prometió el evento “más inclusivo”, pero lo que ha ocurrido con selecciones como la de Irán, Uzbekistán o el árbitro somalí ponen en duda la afirmación