La amenaza del fenómeno es cada vez más cercana, pero un evento “muy fuerte” podría ser un golpe duro al sistema nacional.

Se prevén menos lluvias, aumento de temperaturas y posibles afectaciones al abastecimiento de agua y la generación hidroeléctrica.

Las autoridades ambientales de Colombia confirmaron la llegada del fenómeno. Podría ser uno de los más intensos registrados desde 1950.