La decisión de Martin Scorsese de incorporar inteligencia artificial en la etapa de preproducción de sus películas reavivó un conflicto que atraviesa a toda la industria audiovisual. Mientras el director celebra la posibilidad de acelerar y perfeccionar la comunicación de sus ideas mediante herramientas generativas, sindicatos y trabajadores advierten que la tecnología se alimenta del trabajo creativo ajeno y amenaza con reemplazar a los trabajadores humanos.

El cineasta neoyorkino y ganador del Oscar se ha posicionado a favor de esta tecnología tras hacerse socio y asesor de una ‘startup’

A letter from the Art Director’s Guild accused the acclaimed filmmaker of “turning his back” on the artists who helped him create some of his best work.