La Fiscalía demostró que entre diciembre de 2012 y febrero del 2013 el sentenciado sometió a múltiples vejámenes sexuales a las víctimas.

La sentencia le atribuye un delito de agresión sexual con penetración vaginal cometido en el domicilio de la menor, a la que acompañó a su csa.

La madre y el padrastro estarían involucrados en el delito.