La pequeña tiene cuatro meses y es hija de una inmigrante

En medio de una apretada agenda, también hubo tiempo para anécdotas, ya que el Pontífice y el regidor reconocieron una «sana rivalidad» en el fútbol

Los organizadores de la visita calculan que en los más de tres días que León XIV pasó en Madrid bendijo a muchos más niños

La pequeña tiene cuatro meses y es hija de una inmigrante

La alegría de un niño al que el Pontífice levanta en brazos, su inocencia a prueba de cinismo, constituye un grito en favor de la vida que resulta hoy tremendamente provocativo