Durante los últimos años, el Perú convirtió una herramienta constitucional excepcional en un mecanismo de uso frecuente. La vacancia presidencial dejó de ser una salida reservada para circunstancias extraordinarias y pasó a formar parte del cálculo político cotidiano. Los presidentes eran cuestionados, amenazados o removidos con una facilidad que terminó debilitando la estabilidad institucional del país.

Perú sigue sin conocer a su próximo presidente. El experto explica por qué esta elección refleja los desafíos de gobernabilidad en el país.

La ajustada definición del balotaje augura otro presidente con dificultades para gobernar. La polarización como rasgo compartido del presente.