Entrevista Exclusivo suscriptores Perú sigue sin conocer a su próximo presidente. El experto explica por qué esta elección refleja los desafíos de gobernabilidad en el país.Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. Foto: Internacional08.06.2026 22:30 Actualizado: 08.06.2026 22:30
Perú sigue sin conocer oficialmente a su próximo presidente. Con una diferencia mínima entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, y millones de votos aún bajo revisión o pendientes de incorporación al conteo final, la elección ha vuelto a exponer las fracturas políticas, territoriales e institucionales que atraviesan al país desde hace años. LEA TAMBIÉN Keiko Fujimori y Roberto Sánchez se disputan la presidencia de Perú. Foto:Archivo EL TIEMPO / AgenciasDetrás de la aparente polarización entre izquierda y derecha, el fenómeno es más complejo. Javier González-Olaechea Franco, politólogo, internacionalista, PhD en Ciencia Política y excanciller del Perú, explica a EL TIEMPO por qué esta elección refleja los desafíos de gobernabilidad que enfrentará el próximo mandatario.Perú es uno de los pocos países de América Latina donde ningún partido logra consolidarse. ¿La polarización entre Fujimori y Sánchez enfrenta dos proyectos de país o refleja un sistema político que nunca terminó de construirse?Ningún partido se ha consolidado desde la disolución del Congreso bicameral por el expresidente Fujimori, el 5 de abril de 1992. Más de 7 de cada 10 electores no votaron ni por Fujimori ni por Sánchez. Es más cercano a la realidad sostener que en el Perú vivimos una democracia fraccionada que se polariza en la primera vuelta electoral. Al final, espero, que rija el principio de primacía de la realidad. Dialogar, acordar y ejecutar lo concordadoJavier González-Olaechea Franco. Foto:Cortesía LEA TAMBIÉN El mapa electoral volvió a dividir a Perú entre Lima y el interior del país. ¿Es esa brecha un problema de los candidatos o una fractura estructural?Es la foto más simplista y más vendible. En no menos de 40 años, los más altos cargos públicos han sido ejercidos por provincianos que traen renovación y demandas de todo tipo. Les cuesta mirar los plazos con largo aliento y ejecutar obras con la visión holística más propicia desde una capital por cuanto la gran ciudad o la ciudad más grande —que no es lo mismo— concentra demandas, planes nacionales, presupuestos integrales, funciones nacionales y, normalmente, la última palabra.Una simpatizante de Keiko Fujimori, candidata presidencial del Perú. Foto:AFPSea quien sea el ganador, gobernará un país partido prácticamente por la mitad. ¿Qué margen real de gobernabilidad tendrá ese presidente?Hay dos tipos de legitimidad: la de origen y la de ejercicio. Perú reestrena un régimen bicameral y el Senado de la República, por sus propias funciones, es muy potente y la mitad de los senadores electos provienen de los partidos de la derecha peruana. Casi nada importante podrá hacer el presidente electo sin dialogar, acordar y ejecutar. Foto: Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.













