Distintos líderes de opinión se han enzarzado a propósito de la vivienda: si es preferible construir obra nueva o limitarse a regular los usos y la fiscalidad de la que ya existe. Y en ese pleito ha ganado tracción una idea sorprendente: que construir vivienda hace subir los precios y que, por tanto, lo mejor es no construir nada. ¿Es esto cierto? Desde luego que no