El Perú está atravesado por una crisis de representación. La mayoría de la población no se reconoce en los partidos existentes.

Los medios extranjeros advierten que la fragmentación del voto y la falta de consensos complicarán la gobernabilidad en Perú.

Ninguno de los dos candidatos eran los preferidos. El voto de cada uno sería por el rechazo al otro. El reto es resolver esa contradicción, pero no es claro que esté en el plan