Para algunas empresas, especialmente pequeñas y medianas, resulta más económico asumir la cuota exigida por ley que contratar aprendices del SENA.

A las compañías les está saliendo más rentable pagar esa penalización que contratar a los jóvenes.

El número de compañías que prefirió pagar la sanción a contratar aprendices aumentó, según las últimas cifras.