Que algo se cuece en la economía de los países desarrollados parece evidente. Los desesperados movimientos del presidente de EEUU dejan entrever los duros coletazos de una potencia mundial, que pese a controlar aún de forma clara la economía global, se adentra en el principio de una etapa de decadencia que antes o después culminará con la superación de otra economía o civilización o varias de ellas (las apuestas hablan de un nuevo orden multipolar). Una buena prueba de que este cambio podría estar empezando a gestarse se puede ver en los tipos de interés (en los bonos de 10 a 30 años). Aunque todavía es muy pronto para concluir que esta subida de los tipos está marcando el principio del fin del dominio de una civilización, al menos resulta ilustrativo y enriquecedor analizar por qué ...