Ocho adultos han sido capturados y cuatro de ellos fueron condenados mediante preacuerdo. Tres serán llamados a juicio.

La Corte Suprema encontró que sus delitos fueron de lesa humanidad y que hay pruebas que lo ubican como líder del grupo.

El ente acusador anticipó la imputación de cargos para los autores intelectuales del magnicidio.