Noticia Exclusivo suscriptores El crimen que estremeció al país tiene a 9 detenidos. Fiscalía imputará a ‘Iván Márquez’ y otros narcos de las disidencias protegidos por Venezuela.Miguel Uribe quiso ser ajedrecista profesional durante su juventud. Foto: NATALIA HOYOS. REVISTA BOCASPERIODISTA JUDICIAL06.06.2026 23:29 Actualizado: 06.06.2026 23:29

A las 5:30 de la tarde del sábado 7 de junio del 2025, hace exactamente un año, Colombia volvió a vivir el horror y la zozobra de un magnicidio, el primero en casi 30 años. En un mitin político en el barrio Modelia, uno de los más tradicionales de Bogotá, el senador Miguel Uribe Turbay fue baleado por un sicario menor de edad, que logró acercarse a apenas tres metros de su víctima sin que el precario esquema de seguridad asignado por el Gobierno al hombre que en ese momento era una de las voces más críticas del presidente Gustavo Petro siquiera se percatara del riesgo.Rodeado por su familia y bajo el cuidado de los mejores médicos del país en la Fundación Santa Fe, Miguel resistió hasta el 11 de agosto. Fueron dos meses largos de valiente lucha por la vida, al final de los cuales, sin embargo, no hubo milagro.Miguel Uribe Turbay entró a una lista de dirigentes políticos asesinados en la que aparecen Luis Carlos Galán (1989), Bernardo Jaramillo Ossa, Carlos Pizarro (1990) y Álvaro Gómez Hurtado (1995). Y en su caso, como en los de esos líderes, hay avances de la justicia, pero aún muchas preguntas sin resolver.Miguel Uribe, senador del Centro Democrático. Foto:Prensa Miguel UribeHijo de la asesinada periodista Diana Turbay y de Miguel Uribe Londoño, Miguel era una de las figuras en ascenso en el Centro Democrático. Al lado de su esposa, María Claudia Tarazona, y de su hijo, Alejandro, se proyectaba como un fijo aspirante a la candidatura presidencial en las elecciones que este junio llegan al momento definitivo. Desde muy joven, empezó a involucrarse en la política. Pasó por el Concejo de Bogotá, aspiró sin éxito a la Alcaldía de la capital y llegó al Senado en 2022 con el aval del expresidente Álvaro Uribe. En el Congreso se consolidó como uno de los más férreos opositores al gobierno Petro. De hecho, minutos antes del ataque sicarial, estaba hablando del deterioro de la seguridad en el país como producto de los errores de la ‘paz total’.Cada día que pasa, dice María Claudia, se levanta con la duda de cómo hará para explicarle a Alejandro la magnitud de la pérdida que sufrieron su familia y el país entero: la pérdida de “un hombre bueno”. Su padre, Uribe Londoño, dice que Miguel deja un legado y unas banderas políticas imborrables: “Lo recuerdo todo el día, en la mañana, cuando me acuesto. Es mi vida, es un orgullo haber sido su padre”.Desde el primer momento, 250 agentes del CTI de la Fiscalía e investigadores de la Policía asumieron el caso y, tras varias pesquisas, establecieron que el atentado tuvo claras motivaciones políticas. “Miguel Uribe tenía un perfil de credibilidad, era una persona de familia, que no tenía ninguna investigación y que además se perfilaba como un posible candidato, y la idea era desestabilizar. Y quien desestabiliza es la ‘Segunda Marquetalia’, cuyos integrantes venían de una condena por delitos contra integrantes de la familia Turbay”, dijo Deicy jaramillo, fiscal delegada para la Seguridad Territorial.Los responsables de poner en marcha el aparato sicarial, de acuerdo con la investigación liderada por la fiscal Elsa Reyes, fueron Luciano Marín, alias Iván Márquez, y otros integrantes de la ‘Segunda Marquetalia’, disidencia que, con meses de anticipación, estuvo siguiendo a Uribe Turbay a través de una red que delinque en distintas zonas de Bogotá.Luego de analizar cientos de documentos, cámaras, testimonios y conversaciones, los investigadores preparan la imputación contra siete miembros de la disidencia, entre quienes está José Sierra, alias El Zarco Aldinever, supuestamente el hombre que dio la orden final. En tiempo récord, la justicia logró escalar el plan criminal hasta esa disidencia, uno de los grupos que negociaba con el gobierno Petro en la mesa de la ‘paz total’.Pese a los avances, siguen abiertas preguntas sobre la reducida seguridad de Miguel Uribe. Los nuevos vientos que soplan en Venezuela tras la caída del dictador Nicolás Maduro y el cambio de actitud del régimen abren para la justicia colombiana la posibilidad de ahondar en los movimientos y contactos de ‘Márquez’ y su banda para la época en la que se fraguó el atentado que sacudió a Colombia. Y uno de los primeros puntos a establecer es si realmente, como lo dijo después el Gobierno en Colombia, tanto ‘Márquez’ como ‘Aldinever’ están muertos.Habitantes de Modelia hicieron una velatón en el parque donde fue atacado Miguel Uribe Turbay. Foto:Rafael Quintero /EL TIEMPOLa investigaciónA Miguel Uribe le disparó un joven de 15 años con una pistola Glock 9 milímetros, alterada para generar una mayor letalidad. Se la habían entregado minutos antes con la promesa de que recibiría 20 millones una vez cometiera el crimen.Fueron varios disparos en la cabeza y una pierna que generaron complicaciones en la salud del precandidato, que de inmediato fue trasladado a la clínica Santa Fe, donde murió el 11 de agosto tras 65 días luchando por su vida. “Lo mataron para que no fuera el presidente, él estaba hablando muy duro contra los criminales, era muy incómodo para ellos”, afirmó su padre, Miguel Uribe.El mismo 7 de junio, el joven sicario fue aprehendido por escoltas de Uribe Turbay y puesto a disposición de la Fiscalía. Empezó a colaborar con la justicia y, a través de testimonios y cruces de información, se fue armando el rompecabezas de los otros partícipes en el crimen, algunos de ellos ubicados a los alrededores del parque El Golfito el día del magnicidio.En total, van nueve capturas que se ejecutaron en distintas fases de la investigación. Cayeron Carlos Eduardo Mora, Katerine Martínez, William González, Elder José Arteaga, Cristian Camilo González, Harold Barragán, Jhorman David Mora y Simeón Pérez. Cada uno participó en distintas etapas del plan criminal, e incluso en el seguimiento y perfilamiento que le hicieron a la víctima desde enero, contra quien intentaron arremeter en abril, pero los sicarios no pudieron coordinarse.La Fiscalía dividió la investigación por fases y a medida que iban avanzando, los capturados prendían el ventilador destapando quiénes estaban detrás de la red delincuencial con base en Bogotá. Sin embargo, Elder José Arteaga, alias Chipi y señalado como el coordinador de la red sicarial, no ha colaborado con la justicia y, por eso, la familia de la víctima pide que no le rebajen la pena a través de un preacuerdo.Una de las primeras pistas la arrojó Katerine Martínez, alias Gabriela, detenida en Florencia, Caquetá. La información contenida en su teléfono fue clave para ir despejando hipótesis. Se había hablado de que varios grupos ilegales –como la disidencia de ‘Iván Mordisco’– pudieron haber estado detrás del crimen. Sin embargo, los investigadores fueron hilando hasta llegar a la ‘Segunda Marquetalia’, comandada por ‘Iván Márquez’. A este cabecilla, fuentes de inteligencia militar lo ubican en Venezuela.Miguel Uribe Turbay Foto:Redes socialesAunque se apuntaba a dicha disidencia, faltaba conocer quiénes coordinaron el ataque y si había alguien detrás financiándolo. La primera duda la empezaron a contestar las autoridades después de la captura de Simeón Pérez, alias el Viejo. En noviembre, un equipo élite llegó hasta zona rural del municipio de Puerto Lleras, Meta, y lo trasladó hasta Bogotá para presentarlo como el noveno y último detenido hasta el momento.Sus declaraciones llevaron a fortalecer la hipótesis contra la ‘Segunda Marquetalia’. Afirmó que Kendry Téllez, alias Yako, fue el que lo contactó para que se entrevistara con un cabecilla en la frontera con Cúcuta y se encargara de planear el atentado.Pérez viajó y fue citado a una cafetería, y después lo recogió un hombre que lo transportó hasta las afueras de Cúcuta, donde lo esperaba José Sierra, alias El Zarco Aldinever. “Me dijo que estuviera tranquilo, que yo estaba recomendado por Kendry, y me dijo que ‘había unas cosas que hacer, pero que necesitaban ver mi perfil’; que él ya sabía quién era yo y que por eso me quería conocer en persona, para saber si yo estaba dispuesto a trabajar directamente con ellos. Y como yo estaba allá, le dije: ‘listo, sí señor, de una, a eso fue que vine’”, contó el ‘Viejo’ a la Fiscalía.Desde entonces, las autoridades ofrecen una recompensa de hasta 5.000 millones de pesos a quien dé información que conduzca a alias Iván Márquez, cifra similar a la que dan por el paradero de el ‘Zarco Aldinever’; alias Yako; Gener García, alias Jhon 40; Jhon Jairo Bedoya, alias Rusbel; Alberto Cruzlobo; y Diógenes Medina.Es contra estos hombres que la Fiscalía prepara una imputación. Esta semana dio el primer paso al pedir a un juez procesarlos como personas ausentes, aunque aún deben cumplirse varios requisitos. A la par, la Fiscalía está pendiente de dos preacuerdos, entre ellos el de alias Chipi, sigue investigando si detrás de la ‘Segunda Marquetalia’ hay algún otro responsable y definiendo si vinculan al caso a Augusto Rodríguez, jefe de la UNP, por supuestas omisiones en la seguridad del senador.Carlos LópezJusticia Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.