“El fútbol también nos hace olvidar la vida. Crea un espacio y un tiempo propios que nos hace ignorar el tiempo y el espacio”, escribe Alonso Cueto en su columna dominical.

Un campeonato deportivo de masas se ha convertido en un espectáculo exclusivo para las élites.

El torneo en EEUU genera un marcado rechazo para buena parte del mundo futbolero.

“El fútbol también nos hace olvidar la vida. Crea un espacio y un tiempo propios que nos hace ignorar el tiempo y el espacio”, escribe Alonso Cueto en su columna dominical.