El miércoles por la tarde, una multitud convocada por el movimiento #Ni Una Menos marchó hacia el Congreso bajo la consigna “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”. La movilización no quedó restringida a la Ciudad de Buenos Aires: sumó decenas de miles de personas en toda la Argentina. Durante la lectura del documento final, se exigió la libertad de Cristina Fernández de Kirchner y la de Milagro Sala. Las consignas centrales fueron contra los femicidios, la violencia de género y el recorte de las políticas en el área, y también hubo una fuerte vinculación de esas demandas específicas con los ejes del actual proyecto libertario: el ajuste, el endeudamiento, las políticas del FMI, la precarización, el pluriempleo y la reforma laboral, entre otros. La confluencia de todas las luchas en una movilización creciente contra el actual modelo de país es clave para un cambio de orientación política en las próximas elecciones. En otro orden, en los últimos tiempos se vienen gestando nuevos procesos más o menos subterráneos dentro del establishment político y económico: un ejemplo es el intento de construir una alternativa que permita continuar con el modelo actual, corrigiendo los excesos que se le atribuyen al estilo del jefe de Estado. En ese contexto, aparecieron versiones sobre una reunión entre Paolo Rocca y el expresidente Mauricio Macri.

Cientos de miles de personas se concentraron en la Plaza del Congreso e inmediaciones, para repudiar el retroceso en políticas de prevención y erradicación de la violencia machista

El sociólogo sostuvo que la multitudinaria movilización reflejó una preocupación transversal de toda la sociedad y advirtió sobre la “impericia” del Gobierno para abordar…