Es una pena que el tema de estos días no sea la búsqueda de ninguna Dulcinea, sino la visita del Papa. Más que nada, porque quien busca utopías, encuentra soluciones: por ejemplo, la Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas de la II República
Es una pena que el tema de estos días no sea la búsqueda de ninguna Dulcinea, sino la visita del Papa. Más que nada, porque quien busca utopías, encuentra soluciones: por ejemplo,…