A puertas del arranque de la Copa del Mundo, persisten las dudas sobre el rol que tendrá la agencia federal encargada del control migratorio en la seguridad del evento internacional en Estados Unidos. La opción de operativos en los estadios y otras restricciones amplía la preocupación entre aficionados, trabajadores y organizaciones.

Activistas y exfutbolistas señalan los riesgos migratorios que afrontan residentes y visitantes.

Grupos de base de todo Estados Unidos se han unido para rechazar y organizarse con miras a la posible presencia de agentes migratorios en el torneo