Mientras el Gobierno impulsa un marco legal para atraer inversiones en Inteligencia Artificial (IA) y convertir al país en un polo de innovación, la sociedad argentina exhibe una relación ambigua con esta tecnología. El 80% ya utiliza herramientas de IA, pero el 54% desconfía de la información que generan. Además, el 58% teme que contribuyan a la desinformación y el 54% cree que podrían reemplazar empleos humanos. Se usa cada vez más para buscar soporte emocional.

El Presidente se diferenció de los especialistas y remarcó la importancia de mantener esta tecnología “sin regular”

El artículo de Javier Milei en el Financial Times abre un debate que excede a la inteligencia artificial y las inversiones: la tensión creciente entre el avance tecnológico y los…