"Este es un pequeño resort que me hice para mí mismo", dijo. Durante décadas, el Indio Solari mantuvo una vida marcada por el bajo perfil.En esa propiedad encontró el espacio ideal para preservar a su familia, desarrollar su obra artística y mantenerse lejos de la exposición pública que siempre le costó.

El artista había decidido cada detalle de la propiedad en la que pasó sus últimos años. Privilegió el contacto con la naturaleza y el aislamiento.

Una de sus frases más recordadas fue “El lujo es vulgaridad”, parte de la letra de su canción 'Un poco de amor francés' que se convirtió con el tiempo en una consigna generacional…