Los sucesivos incrementos del salario mínimo interprofesional (SMI) se han convertido en uno aspectos más característicos de la política económica del Gobierno. Su paso de los 735 euros mensuales de 2018 a los actuales 1.221 ha impulsado el poder adquisitivo de estos trabajadores, pero también condiciona la negociación colectiva que llevan a cabo la patronal y los sindicatos, puesto que algunos de los pactos que alcanzan quedan 'obsoletos' en cuestión de días, en tanto que el salario marcado por el Ministerio de Trabajo supera al sueldo más bajo recogido en el convenio colectivo.

El 21% de las empresas reconoce haber reducido sus contrataciones tras los últimos repuntes salariales, afectando especialmente a las nuevas incorporaciones de plantilla

Los datos de la Encuesta Anual de Estructura Salarial muestra que un 30% de los trabajadores tienen sueldos entre los 16.000 y los 23.000 euros

Los sucesivos incrementos del salario mínimo interprofesional (SMI) se han convertido en uno aspectos más característicos de la política económica del Gobierno. Su paso de los 735…